miércoles, 25 de mayo de 2011

La Cenicienta

 
La Cenicienta
(Hermanos Grimm)
     
Hace mucho, en un lejano reino, vivía un hombre viudo con su pequeña hija llamada Mary, Vivian en una enorme mansión de su propiedad. Al pasar los años su hija fue creciendo y según su creencia necesitaría de una madre que le enseñase a cumplir con los deberes de una señorita de su nivel. No paso mucho tiempo para que la ocasión se presentara, desde un pueblo cercano llego una mujer viuda al igual que él y con ella traía a sus dos hijas mellizas, llamadas Grisella y Anastasia, las dos de la misma edad de Mary, lo que a este hombre le pareció fantástico.
Luego de unos meses se concretaron las nupcias y Mary ya no fue más hija única, al principio todo anduvo bien, pero al pasar poco tiempo el Padre empezó a enfermar y prontamente murió, dejando a la pobre muchacha huérfana de padre y madre.

Como esta mujer no sentía ningún grado de simpatía por Mary, ya que era dulce, amable y muy hermosa, totalmente opuesta  a sus dos hijas queridas, no tuvo ningún remordimiento al convertirla en la sirvienta de esta gran mansión, que por derecho le pertenecía.

Al cumplir los 17 años y luego de muchos años de martirio y humillaciones, llego el buen día de la celebración de la llegada del príncipe heredero del reino. La flamante ocasión se celebraría con un gran baile y un banquete, al cual deberían de asistir todas las doncellas jóvenes del reino que aun estuvieran solteras. El cartero Real llego muy temprano a la casa de Mary, ahora mal llamada Cenicienta, nombrada de esta forma por las crueles hermanastras debido a su humillante asignación. Tras entregarles la carta, se formó gran alboroto en toda la casa, de lo único que se hablaba era de que vestidos y joyerías usarían para el gran día.

Mientras ellas se preocupaban de vanidades, Mary aunque con ganas de asistir al baile seguía ocupándose de las tareas domésticas, que además eran bastantes.
Pasaron los días y el momento llego, con el poco tiempo que le quedaba, Mary confecciono un bello vestido de lino rosa, con lazos y un collar de perlas, luego de vestirse con ellos lo más rápido que pudo, bajo al salón corriendo, lugar donde se hallaban las hermanas y la madre, tras ver lo hermosa que Cenicienta se veía sin tantos adornos como ellas, muy molestas le gritaron y para que no tuviera excusa de seguirles se lanzaron encima de ella y su vestido se redujo a simples harapos.
Mary corrió desconsolada al jardín trasero, en donde se echó a llorar sin descanso. Tras un largo rato y un poco más tranquila, se incorporó sentándose en la banquilla de mármol, muy triste pidió al cielo morir para no sufrir más, tras pronunciar la última palabra, una mujer de aspecto jovial apareció frente a ella, y le dijo que ella era su Hada Madrina y que le con sedería un deseo por lo buena que había sido siempre.
Mary le pidió que le permitiera ir al baile y solo por un momento ver al tan aclamado príncipe que de seguro seria esplendido. Escuchando esto el Hada Madrina saco su varita mágica y pronuncio un conjuro celestial, el cual transformo una enorme calabaza en un coche de cristal y plata, a un perro viejo en un lacayo y al caballo en un cochero. Tras mirar con detenimiento cayo en cuenta de que necesitaría unos caballos y con otro golpe de magia transformo a cuatro ratas que estaban cerca en cuatro corceles de fino linaje.
Con esto creyó haber concluido su labor, pero luego miro a Mary y su deplorable aspecto y con un conjuro totalmente distinto la vistió con el vestido más bello del mundo, con un peinado acorde a su belleza y uno zapatos de cristal puro. Ahora si finalizado su regalo le advirtió a la chica que esto duraría hasta la media noche, y que tras la última campanada todo sería como antes.
Mary se fue y llego pronto al baile, todo el reino estaba allí, todos inclusive el príncipe depositaron su atención en tan hermosa chica, las preguntas se oían como un coro, ¿quién es ella?, ¿cuál será su nombre?... El joven príncipe salió a  su encuentro y se perdió con ella de la vista de todos. La noche fue eterna, bailaron sin parar hasta que Mary escucho la segunda campanada antes de la media noche y corrió veloz por la escalinata central, en donde perdió una de las zapatillas de cristal, pero no tuvo tiempo para volver por ella. Tras mucho correr los caballos llego la última campanada y ella quedo a pocos pasos de la mansión tal y como vestía antes de llegar el Hada Madrina.
El otro día llego y en todo el reino corría el rumor de que el joven príncipe se había enamorado y que buscaba intensamente a la joven misteriosa. Proclamando de quien pudiera calzar de aquella zapatilla inmediatamente se convertiría en su esposa. El mensaje fue de interés nacional tanto por las jóvenes como por sus padres, "Cenicienta" estuvo al tanto de cada cambio en el transcurso de esta búsqueda por medio de las vanidosas hermanas.
El Duque llego a la mansión de estas damas, tras tres eternos días, cordialmente fue recibido y una tras una de las muchachas hizo el intento de calzar la zapatilla, como el Duque pudo notar de que a ninguna le pertenecía, decidió marchar pero al girar quedo de frente a Mary quien no tuvo problema de pedirle que le permitiera probársela, a lo que el accedió sin demora, aunque las hermanastras se burlaban, esto no impidió a la chica continuar, y no demoro en comprobar que esta era su zapatilla perdida. Las hermanas como la madrastra quedaron totalmente sorprendidas, y sínicamente pidieron el perdón por las faltas que habían cometido con ella. Como Mary era de buen corazón y aunque sabía que estas disculpas no eran del todo sinceras, las disculpo y las llevo con ella a palacio donde las caso a las dos con  unos jóvenes marqueses de la ciudad. Como fue prometido el príncipe cumplió su palabra y luego de ver a Mary a los ojos supo que no había duda de que era la mujer  de quien había quedado profundamente enamorado, casaron sé y vivieron muy felices para el resto de su vida sin olvidar nunca lo que habían vivido hasta antes de conocerse.

Dejando claro que el amor llega para todos, aunque para algunos, ese amor no lo estés buscando.


*Este es mi primer cuento del blog. Espero que les guste a todos quienes lo lean. Esta adaptado al cuento original con un poco de las dos versiones más conocidas.

Todos los cuentos estarán inspirados en alguna persona que sea de mi total afecto y de a poco iré lanzando más, este primer cuento se lo dedico a mi amigo Nelson E. Herrera A. que en su infancia demostró su interés por esta bella historia y además porque aunque las personas lo han reducido a un calificativo (como en la historia) él sigue siendo quien es y yo sé que aunque le pasen más cosas se seguirá siendo fiel.

                                                      Patricio L. Ortega O.
                                                      Miércoles 25 de Mayo de 2011




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